miércoles, 10 de abril de 2019

Reseña: El Pozo de la Ascensión (2). Brandon Sanderson.

El-pozo-de-la-ascensión - copia.jpgTítulo: El Pozo de la Ascensión (El Imperio Final 2)
Título original: The Well of Ascension (The Final Empire 2)
Autor(a): Brandon Sanderson
Año: 2007
Género: Fantasía. Aventura.

Puntuación: 5/5



SINOPSIS

Durante los últimos mil años, han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años, los skaa han sido esclavizados y han vivido sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años, el Lord Legislador ha reinado con un poder absoluto gracias al terror y a su divina invencibilidad por la poderosa magia de la "alomancia".
Pero vencer y matar al Lord Legislador fue la parte sencilla. El verdadero desafío lo constituirá sobrevivir a las consecuencias de su caída. Tomar el poder tal vez resulto fácil, pero ¿que ocurre después?, ¿como se usa el poder?
Una amena reflexión sobre la estrategia política y religiosa en el marco de una aventura épica con luchas estilo kung fu gracias a los siempre misteriosos poderes de la alomancia...


RESEÑA

Después de introducirme en el mundo del Imperio Final con Nacidos de la Bruma, me he lanzado directa a esta segunda parte que no me ha decepcionado pero que resulta un poco más lenta en comparación con la anterior.

En El Imperio Final el mundo es gris. El sol es rojo, las plantas son marrones, las cenizas caen del cielo y las brumas salen de noche. Durante mil años el Lord Legislador reina sobre los nobles y los esclavizados skaa, con ayuda de los obligadores y los inquisidores, todos bajo el yugo de la poderosa magia de la alomancia.
Pero la rebelión de los skaa, liderados por Kelsier, el "superviviente", su banda de ladrones y Vin, la "nacida de la bruma", consiguió finalmente derrotar al Lord Legislador y su tiranía. Pero las brumas no desaparecen y el pueblo se sume en un caos al carecer de gobernante, con muchos nobles intentando hacerse con el poder sin preocuparse por los skaa.

Vin cuidando de Elend

Elend Venture, uno de los pocos nobles al que se puede considerar buen hombre, decide quedarse en Luthadel para intentar reconstruir el reino y se convierte en rey del Dominio Central. Su mano derecha es Vin, la "nacida de la bruma" más poderosa y la que mató al Lord Legislador, además de ser su pareja. El resto de la banda de Kelsier no piensa abandonar la pueblo y deciden quedarse:  Clubs, un ahumador que quema cobre para ocultar los poderes alománticos del grupo; Hammond, un violento que quema peltre para ganar en fuerza, velocidad y resistencia en la lucha; Brisa, un aplacador que quema latón para manipular las emociones de los que le rodean; Fantasma, un ojo de estaño que quema estaño para aumentar la sensibilidad de los cinco sentidos; Dockson, el único sin poderes, la mano derecha de Kelsier y encargado de la parte burocrática; Sazed, un mayordomo terrisano, guardador de las religiones olvidadas y OreSeur, un kandra contratado por Kelsier que ahora sirve a Vin.

"Sin embargo, no era su habilidad para luchar lo que le hacía grande: no era su dureza ni su brutalidad, ni siquiera su fuerza ni su instinto. Elend frunció el ceño. - ¿Sabes qué era? -preguntó ella. Él negó con la cabeza, todavía sujetando el apósito contra su hombro. - Era su capacidad para confiar. Era la forma en que convertía a las buenas personas en personas aún mejores, la forma en que las inspiraba. Su banda funcionaba porque todos confiaban en él… porque le respetaban."

Elend tiene el optimismo y los ideales pero carece de habilidad de gobernar. Ha creado una asamblea formada por nobles, mercaderes skaa (que por fin son libres para comerciar) y obreros skaa (que continúan comportándose como si siguieran siendo esclavos), para poder gobernar de forma justa por y para el pueblo. Sin embargo, la falta de comida, el empeoramiento de las brumas, cada vez más numerosas y durante más tiempo, y los ejércitos invasores que planean hacerse con Luthadel y con su supuesto tesoro de atium, suponen un desafío para el joven rey.
Mientras tanto, Vin se encarga de la seguridad de Elend matando a todos los asesinos que intentan arrebatarle el trono, pero tras confirmar que no hay atium en la ciudad, Vin se siente en inferioridad a otros "nacidos de las brumas".


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Mientras, Sazed viaja por el sur del país intentando enseñar sus religiones guardadas, descubre que las brumas son cada vez más amenazadoras e investiga la historia del Héroe de las Eras, la persona que venció a la Profundidad pero se quedó con el poder y se convirtió en el Lord Legislador. 
En Luthadel, Elend debe enfrentarse a su propio padre, Straff, que amenaza con quitarle su puesto, pero recibe una ayuda valiosa de Tindwyl, una terrisana experta en gobiernos y reyes. A su vez, Vin dudará de sí misma y de Elend cuando conoce a Zane, el "nacido de la bruma" de Straff, que tiene ese punto de rebeldía y locura propio de Kelsier.

"Él dejó ruinas a su paso, pero fueron olvidadas. Él creó reinos, y luego los destruyó mientras creaba el mundo de nuevo."

Este segundo libro me ha gustado menos que el primero pero ha sido un paso necesario como transición entre Nacidos de la Bruma y el Héroe de las Eras. Prácticamente no se resuelven ninguna de las incógnitas con las que nos deja el libro anterior y Sanderson se encarga de dejar preparados elementos que más tarde florecerán en el tercer libro, espero que dando respuesta a las múltiples preguntas que me han surgido.
La primera parte del libro es más pausada, centrada en las intrigas políticas y en la relación amorosa de Vin y Elend. La segunda parte es cuando recuperamos al mejor Sanderson, lleno de leyendas, batallas y pura magia.


Mistborn: Hero of Ages by GisAlmeida
Fan art de Giselle Almeida

Aunque volvemos a encontrar a una Vin paranoica y temerosa que muchos podrán encontrar aburrida, me he sentido más conectada que nunca a nuestra protagonista, que duda de todo y de todos y que en cierto momento le parece estar volviéndose loca al ver figuras en la bruma y escuchar latidos que nadie más puede oír. Elend, demasiado preocupado por no quitar libertades al pueblo, es culpable de su propia caída y no me ha gustado mucho, a pesar de que se mantiene fiel a sus principios.

El perder la figura de Kelsier se nota, daba mucha vida y acción al primer libro, pero Sanderson intenta suplirlo con la figura de Sazed, el enigmático guardador que se está convirtendo en uno de mis personajes favoritos, y con Zane, tremendamente inestable y guiado por las voces que escucha en su cabeza. Lo único que lamento es la aparición de un triángulo amoroso, aunque sea breve, que ha resultado totalmente prescindible.

"- Un líder sólo debería actuar con el consentimiento dé la gente a la que gobierna. - No estoy en desacuerdo con eso, Majestad -dijo Sazed-. O, al menos, creo en la teoría. Sin embargo, sigo sin creer que tu deber sea hacer lo que la gente desea. Tu deber es liderarlos lo mejor que puedas, siguiendo los dictados de tu conciencia. Debes ser fiel, Majestad, al hombre que deseas ser. Si el hombre no es aquel que el pueblo desea que le lidere, entonces elegirá a otro."

La parte de la batalla de Luthadel me ha recordado a la batalla del Abismo de Helm del Señor de los Anillos, impresionante y sobrecogedora a la vez. Aprendemos más cosas de los misteriosos Kandra y descubrimos a los temibles Koloos, aunque he echado de menos saber más de los inquisidores, pero seguro que tendrán un papel más importante en el próximo libro.
Me ha fascinado la historia de el Héroe de las Eras y la posibilidad de que las brumas sean lo que se denominaba la Profundidad. El hecho de que Vin crea que puede ser el héroe y que decida que debe encontrar el Pozo de la Ascensión para combatir la Profundidad es un giro argumental magistral de uno de los grandes.



Es el tipo de libro que no quieres dejar de leer, sacando tiempo de donde no lo hay para continuar con la historia, y a pesar de sus 800 páginas no quieres que termine. Lo que más me ha gustado es la visión que después de la guerra no llega porque sí una paz utópica sino que es realmente difícil mantener el poder una vez conquistado y preservar el control y el bienestar.
El final, abrumador, te hace dudar de que alguna vez vayamos a tener un final feliz, pero deja la puerta completamente abierta al siguiente libro, que ya he empezado a devorar.

"- Los hombres buenos no se convierten en leyenda -dijo él en voz baja. - Los hombres buenos no necesitan convertirse en leyenda. -Vin abrió los ojos para mirarlo-. Hacen lo que está bien de todas formas."

En conclusión, un libro intermedio que consigue mantener la tensión creando más intrigas y misterios y dejando más dudas si cabe que el libro anterior. El tercer libro, el Héroe de las Eras, termina esta trilogía pero después se continúa con la secuela y también trilogía "Aleación del Rey".

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